Portada » ¿CONOCES A...? » ¿Quién es Luis Miguel ‘Pulga’ Rodríguez, el genio de las vaselinas?

¿Quién es Luis Miguel ‘Pulga’ Rodríguez, el genio de las vaselinas?

Pulga Rodríguez

En Fichajazo solemos descubrir promesas jóvenes del fútbol con gran potencial que terminan consolidándose en la élite. Sin embargo, en ocasiones, hay futbolistas que nos encandilan (sin importar la edad) desde la categoría que exhiben y esa esencia mágica para mantener vivo el fútbol de fantasía que está en peligro de extinción (un ejemplo claro es nuestro querido Moscardelli). En ese orden de ideas, hoy le llega el turno a Luis Miguel ‘Pulga’ Rodríguez; el futbolista que no alcanzó el punto alto que indicaba su enorme talento, pero que ha regalado alegrías por doquier en forma de vaselinas, caños, gambetas y demás. ¡Veamos su rocoso camino!

La primera pregunta pasa por ¿quién es Luis Miguel ‘Pulga’ Rodríguez? Se trata de un futbolista de la categoría 85 nacido en Simoca, una ciudad argentina de la provincia de Tucumán. Sus orígenes son sumamente humildes, de hecho, durante su niñez se ganó la vida como albañil e incluso hacía algunas labores como pintor. Todo esto mientras estaba acompañado de su mejor amiga: la pelota.  

Aunque su familia era de bajos recursos, sus padres siempre hicieron lo posible para que persiguiera sus sueños. Así, uno de los momentos emblemáticos fue cuando su padre, Pocholo, le obsequió unos zapatos para que jugara al fútbol, ya que solía hacerlo descalzo.

Desde entonces, se mantuvo derrochando una calidad para jugar que nacía desde el alma y la ilusión de ayudar a su familia. De esta manera, salió la primera gran oportunidad cuando tenía tan solo 13 años de edad para probar en el fútbol italiano. El club que vio gran potencial en Luis Rodríguez fue el Società Sportiva Arezzo de la Serie B (hoy en la Serie C). En efecto, la intención era que La Pulga se formara en las categorías inferiores y llegara al primer equipo, algo que no sucedió.

El ‘Pulga’ y el Inter de Milán

A los 14 años fue el Inter de Milán que mostró interés en el atacante de 1,67 metros de estatura. Incluso un futbolista que compartió con él en esa época (Obafemi Martins) llegó a expresar: “Era un jugador impresionante, apilaba a todos los que se le ponían en frente de una manera tremenda”. A pesar de esto, inconvenientes generados desde un mal manejo de su representante le terminaron cerrando las puertas de los Nerazzurri.

También te puede interesar: ESTRATEGIAS PARA APOSTAR AL FÚTBOL

Justo aquí llegó otra extraña propuesta proveniente del fútbol rumano del “fantástico” agente, la cual Luis Miguel Rodríguez aceptó por la necesidad imperiosa de ingresos económicos. El acuerdo consistía en 500 dólares al mes, pero, de acuerdo a lo que revela el futbolista, la promesa de pago no se cumplió en ningún momento. Esto generó una gran crisis que lo hizo regresar a Tucumán y el trauma que le impedía volver a intentar lejos de su ciudad.  

Desde el 2004, su recorrido ha sido Atlético Tucumán, Aldosivi, Newell’s y Colón de Santa Fe. A su vez, entre los momentos emblemáticos de su carrera está la convocatoria de Diego Armando Maradona a la Selección Argentina en el año 2009.

¿Cómo juega Luis Miguel ‘Pulga’ Rodríguez?

Favorecido por un centro de gravedad bajo, Luis ‘Pulga’ Rodríguez es un regateador por naturaleza que disfruta dejar rivales en el camino. Todo parece simple cuando él tiene la pelota, ya que suele tomar la mejor decisión que pide la jugada.

En sus inicios, la velocidad en corto era una de sus principales virtudes, pero con el paso de los años la fue cambiando por sapiencia para resolver al primer toque las jugadas.

En cuanto a la definición, ostenta predilección por los sombreritos, razón por la cual lo hemos catalogado como el genio de las vaselinas. Además de esto, sabe definir con ambas piernas, evidencia una altísima efectividad en el cobro de penales (con la característica pausa antes del último recorrido) y hasta se anima a hacer uno que otro gol de cabeza. En resumen, Luis ‘Pulga’ Rodríguez es un futbolista completo que merece ser recordado como un hacedor de sueños a partir del rectángulo de juego, la esférica y un sinfín de pinceladas picassianas. ¡Qué viva el fútbol!

Ir arriba