Daniele De Rossi con 36 años ha puesto fin a una carrera para enmarcar, pues la orientó siempre al sentimiento. Para el romano nunca fue prioridad el dinero al momento de tomar decisiones. Cuando parecía que pasaría toda su carrera en la Roma, club por el que dejó la vida y se transformó en un emblema histórico, decidió emprender una aventura en Boca Juniors. El final de la historia no fue lo que se esperaba, pero esto no le resta méritos en lo más mínimo.

Durante su paso por el fútbol argentino, las lesiones le impidieron dar todo lo que quería por el club Xeneize​. Esto se complementó con problemas familiares que no tienen relación con la salud, dando como resultado su retiro.

De Rossi era uno de los últimos guerreros de esa generación italiana que cautivó al mundo del fútbol por la manera romántica e imperiosa de jugar y representar a su país.

Daniele De Rossi y sus últimas palabras como futbolista

Un fragmento de sus palabras para despedirse del club y colgar los botines fue: «Arranqué a pensar en esto en octubre. Dormí muy poco estos días. Siempre es muy difícil dejar el fútbol y el lugar en el que estoy. Me ponía los botines y no me creía que fuese la última vez que lo hacía. Pero la vida del futbolista un día termina».

Sobre las razones para retirarse en un momento donde parecía poder jugar un par de temporadas más, no dio demasiados detalles más que: «No quiero entrar en los detalles. Creo que con la edad de mi hija necesita a su padre cerca. No tengo que ir salvarla, ella vive bien. Pero quiero acercarme. Voy a seguir trabajando en el fútbol».

Daniele De Rossi se despide con una Copa del Mundo repleta de una carga emotiva única y miles de experiencias vividas. ¿Nacerá un entrenador en poco tiempo?