La extraña historia es de Bernio Verhagen, quien utilizando el arte del engaño y haciéndose pasar por una crack representado por Jonathan Barnett, logró su cometido, aunque la aventura no terminó bien. Desde la Federación Holandesa había escasa información del futbolista, tan solo un breve paso por las inferiores del Willem II, para posteriormente probar en otros equipos semiprofesionales.

Una fantástica acción de Verhagen publicada en YouTube que llamó poderosamente el interés de varios clubes fue lo que le permitió fichar por el Dinamo-Auto de Moldavia. Como era de esperarse, su paso por el equipo fue desastroso y se terminó marchando sin jugar ningún partido oficial. Además, dejó su sello al ser acusado en un fraude con tarjetas de crédito.

Superado el primer desastre, llegó al Cape Town City de la Premier Soccer League sudafricana. Sus primeras semanas de entrenamiento fueron lamentables, ya que no mostraba ningún tipo de habilidad sobresaliente como las recomendaciones hacían pensar. Poco más de tres semanas tardó en que rescindieran su contrato.

Seguidamente, con otra de sus artimañas, encontró una oportunidad en el Audax Italiano de Chile, una verdadera aventura. Claro que tampoco tuvo participación y se marchó con duras acusaciones. «Me decían mono, negro, esclavo. Me robaron la plata del camarín. ¿Puede creerlo? Jugadores de un equipo profesional de fútbol. Tengo pruebas… tengo mensajes y videos», declaró Verhagen para el El Mercurio.

El fin de la estafa deportiva de Bernio Verhagen

Para poder encontrar otro club, falsificó documentos de Stellar Group, afirmando que era representado por la agencia de Jonathan Barnett. De esta manera, fichó por el Viborg de Dinamarca. Pasado un entrenamiento y al ver que no sabía hacer jugadas básicas para cualquier futbolista profesional, el club finalizó el contrato, todo acordado con el jugador.

Pero no terminó ahí, ya que lo denunciaron. «Está claro que esta es una gran estafa que podría involucrar a muchas personas en muchos países», comentó Morten Jensen, director ejecutivo del Viborg.

La idea de jugar en el equipo danés era para tener mayor cercanía con su hija de 1 año. La relación con la madre de su hija se complicó y tomó un camino enfermizo de amenazas por parte del supuesto futbolista.

En fin, su camino a la cárcel fue por agresión a su entonces novia chilena que conoció durante su etapa en el Audax. En público agredió a su pareja y fue denunciado. Las autoridades iniciaron una búsqueda y lo terminaron capturando camino a Suecia. Bernio Verhagen hizo la jugada maestra usando de ‘representante’ a Jonathan Barnett, pero su espíritu criminal lo terminó traicionando. Si que valen las recomendaciones en el fútbol